El efecto de la pandemia sobre el valor de las empresas

Los eventos catastróficos son un riesgo importante para las personas y también para las empresas. El valor comercial de una empresa tiene que ver con el rendimiento y el riesgo. Por lo tanto, no debería sorprendernos que los tiempos de riesgo traigan cambios a los valores del negocio.

Un desastre natural o uno provocado por el hombre puede causar estragos en un negocio que normalmente funciona como un reloj bien construido. En estos casos, el empresario debe conocer el efecto que ese cambio causa en el valor comercial de su empresa o de lo contrario corre el riesgo de tomar decisiones equivocadas que pueden ser costosas.

Los ingresos actuales de la mayoría de los negocios se han derrumbado de forma muy rápida debido a la crisis causada por la pandemia. La gran mayoría se vieron obligados a suspender o restringir las operaciones para mantener las medidas de distanciamiento social que los diferentes gobiernos nacionales han establecido. Las aerolíneas, las empresas de hostelería, los comercios, los bares y restaurantes entre otros muchos están en un mundo de dolor. Su supervivencia no solo dependerá de cuando efectivamente se contendrá la pandemia, sino también de cómo se adaptaran al cambio de los patrones de consumo que inevitablemente vendrá como consecuencia de la crisis económica que dejará la pandemia.

De esta forma, en términos cuantitativos el valor de los negocios se ve afectado de dos formas críticas:

  • Disminución de las expectativas de ganancias futuras.
  • Aumento en el riesgo comercial que la empresa probablemente enfrentará en el futuro.

Con el deterioro de las condiciones económicas generales, el valor de una empresa puede verse afectado negativamente. Las crisis económicas a menudo dificultan que una empresa acceda al capital. Este es solo un ejemplo de cómo las condiciones macroeconómicas pueden afectar a un negocio y su valor. Otras condiciones pueden incluir altos niveles de desempleo, inflación y costos. Hay muchos costos que pueden tener un gran impacto durante la recesión económica. Los costos como materias primas, mano de obra, etc., pueden verse afectados y, por lo tanto, tener un efecto sobre las ganancias y el flujo de caja.

También existe una variedad de otros eventos relevantes y específicos de cada empresa que pueden aplicarse. Esto incluye, entre otros, cambios en la administración o personal clave, en su estrategia competitiva, cambios en los clientes o proveedores y el riesgo de quiebra o litigios.

El mecanismo del valor:

En el mejor de los casos, una disminución en las ganancias no es un buen augurio para el valor de la empresa. Puede ver esto claramente si utiliza el método de valoración de flujo de efectivo descontado. Las ganancias van en el numerador. Entonces, si su pronóstico de ganancias comienza a parecer sombrío, el valor del negocio cae en picada. Por otro lado, a medida que continúe la incertidumbre sobre la pandemia y la economía, el riesgo comercial en forma de tasa de descuento que va en el denominador, va a aumentar. Es decir, cuanto mayor es el riesgo, mayor es el número que divide las ganancias de su negocio. Nuevamente, el efecto es reducir el valor de su negocio.

Los riesgos a corto plazo de los cierres de negocios se agravan cuanto más tiempo la empresa permanezca inactiva. Los clientes se alejan y encuentran formas alternativas de abordar sus necesidades. Los empleados leales se van buscando otras formas de obtener ingresos y los competidores con grandes bolsillos acechan en las sombras esperando su turno para hacerse de la empresa cuando ésta se ponga en venta.

Cuando la incertidumbre sobre las ganancias es alta, una cosa sigue siendo segura en cualquier negocio: Las facturas se siguen acumulando. Entonces, una de las mejores estrategias en una recesión es revisar críticamente todas las facturas recurrentes, generalmente de la más alta a la más baja. Estos gastos fijos son su peor enemigo en situaciones de ingresos impredecibles. Piense en el alquiler, las primas de seguro, los pagos de arrendamiento a largo plazo y cualquier otro compromiso que deba pagarse de manera regular. Siempre que sea posible, renegociar los términos desde el principio es una muy buena idea. Recuerde, en los negocios el efectivo es el rey, en las buenas y en las malas. Nunca te quedes sin eso.

El último hombre en pie:

Las recesiones tienen este efecto desagradable en las industrias. Los empresarios experimentados lo conocen como el síndrome del «último hombre en pie»: Las empresas que alguna vez parecieron muy prometedoras podrían desaparecer dejando la costa despejada para aquellas otras que podrían resistir la tormenta. No tienes que ser el mejor, solo el que podría sobrevivir a la agitación.

Si bien nadie tiene una bola de cristal, una cosa está clara: El mercado de las pequeñas empresas se verá muy diferente cuando el polvo se asiente.

Espero que esto te haya ayudado, pero si tienes alguna pregunta sobre este artículo o sobre mis servicios, no dudes en contactarme por el formulario de contacto o por medio de este e-mail: info@rogersalescoach.com

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